Según el PIP y el PPD, el proyecto 2499 del PNP va camino al fracaso
El gobernador Luis Fortuño, al frente, y el comisionado residente Pedro Pierluisi insisten en que si la Cámara de Representantes decide votar sobre el proyecto de status “sería aprobado con una mayoría abrumadora”.
WASHINGTON - A los partidos políticos de oposición en Puerto Rico les parece que ha llegado el momento de que el gobierno de Luis Fortuño acepte que su estrategia en torno al status va camino al fracaso en Washington.
“Se han pasado levantando falsas expectativas a los estadistas y metiéndole miedo a los populares con un proyecto que el PIP señaló como natimuerto desde el principio”, indicó el secretario de Relaciones con Norteamérica del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Manuel Rodríguez Orellana.
El comisionado residente Pedro Pierluisi reconoció la semana pasada que en estas dos próximas semanas el calendario final de 2009 de la Cámara de Representantes puede estar ocupado con medidas de asignaciones fiscales, lo que retrasaría hasta 2010 un posible debate en el pleno de ese cuerpo legislativo en torno a su proyecto 2499 sobre el futuro político de Puerto Rico.
Desde septiembre, la jefatura demócrata de la Cámara de Representantes tiene pendiente el debate final en torno a esta legislación, que es impulsada por el gobierno del Partido Nuevo Progresista (PNP) pero que es rechazada por los partidos de oposición. La legislación persigue terminar con el actual status y encaminar a Puerto Rico hacia la estadidad o su soberanía política.
“Es patente que el asunto no se ha movido como (Pierluisi) quería”, dijo el secretario de Asuntos Federales e Internacionales del Partido Popular Democrático (PPD), José Alfredo Hernández Mayoral, quien considera que, aunque la medida siga con vida en 2010, “se le agota el tiempo” al gobierno de Luis Fortuño para aspirar a tener éxito después en el Senado federal.
Hernández Mayoral sostuvo que el proyecto no ha sido llevado a votación “porque no es prioritario” y no ha conseguido los votos suficientes para ir al pleno bajo suspensión de las reglas, para lo que se necesitan dos tercios de los votos. Pierluisi ha rechazado que quiere un voto bajo suspensión de las reglas, lo que limitaría el debate en el hemiciclo, aunque el congresista republicano Don Young (Alaska) lo ha contradicho.
Rodríguez Orellana, por su lado, insistió en que en el Congreso se reconoce que un proyecto que incluya la estadidad como alternativa de status -como la segunda consulta que propone el proyecto 2499- no va a completar el trámite legislativo federal. “Lo que hay que hacer es presentar nuevamente el proyecto que negoció el PIP en el 2005 (a favor de un referéndum local en el que se le reclame a Washington un cambio de status) y que contó con la aprobación unánime de los tres partidos, hasta que el (entonces) gobernador (Aníbal) Acevedo Vilá faltó a su palabra y lo vetó”, agregó Rodríguez Orellana.
Fortuño no quiere excusas
Como ha mantenido Pierluisi, el gobernador Fortuño dijo este fin de semana que si la medida fuera al pleno de la Cámara baja “sería aprobado con una mayoría abrumadora”. Pero, Fortuño también se refirió al programa de gobierno del PNP, el cual indica que si no se logra que el Congreso regule una consulta federal sobre el status político de la Isla, se promoverá en San Juan un plebiscito criollo.
Fortuño, quien tiene previsto reuniones esta semana en Washington, sostuvo que la ola de despidos de empleados públicos y la campaña que le hace en contra el Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU) -en reclamo de que se siente a negociar con las uniones en la Isla-, no debe servir de excusa a los congresistas para volver a echar a un lado el debate de status. “Siempre ha habido muchas excusas para evitar el asunto, pero esto es un asunto de derechos civiles”, dijo el Gobernador.